
El Servicio Meteorológico Nacional publicó su pronóstico para noviembre, diciembre y enero, que prevé condiciones más frescas y húmedas de lo habitual en buena parte del país. El fenómeno del Super Niño podría extenderse hasta febrero.
El próximo verano podría presentar temperaturas inferiores a las habituales y mayores precipitaciones en los principales destinos turísticos de la Costa Atlántica. Así lo indica el nuevo pronóstico trimestral del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), que abarca desde noviembre de 2026 hasta enero de 2027. El informe anticipa que la provincia de Buenos Aires continuará bajo la influencia del fenómeno climático conocido como Super Niño, que durante los últimos meses provocó jornadas más frescas y lluviosas de lo normal.
Según las proyecciones, enero mantendría la tendencia de temperaturas por debajo del promedio histórico, acompañadas por precipitaciones superiores a los valores habituales. La mayor humedad y la persistencia de días nublados podrían reducir la cantidad de jornadas de pleno sol en las playas bonaerenses. La Organización Meteorológica Mundial (OMM) estimó recientemente un 83% de probabilidades de que las condiciones de El Niño se prolonguen hasta febrero de 2027.
El panorama de temperaturas más bajas también alcanza a La Pampa, Córdoba, Mendoza, San Juan, San Luis, Santa Fe y sectores de Santiago del Estero y Entre Ríos. En cambio, el noroeste argentino y el sur de la Patagonia podrían registrar marcas térmicas superiores a las normales. En cuanto a las precipitaciones, el Litoral continuará entre las regiones más afectadas, especialmente Corrientes y Misiones, donde persiste el riesgo de lluvias abundantes.
En el corto plazo, el SMN anticipa un comienzo de noviembre con condiciones inestables. Para este sábado 31 de octubre se esperan temperaturas de entre 13 y 25 grados en Buenos Aires, mientras que el domingo podrían registrarse tormentas aisladas y una máxima de 22 grados. Durante la próxima semana, las temperaturas subirían gradualmente hasta alcanzar los 26 grados, aunque continuarían las probabilidades de chaparrones. Las proyecciones trimestrales, por su parte, reflejan tendencias generales y no permiten determinar el estado del tiempo para fechas específicas del verano.