14 de septiembre, 2018

Trabajadores del Astillero Río Santiago tomaron la planta de Ensenada

En medio de la protesta, el interventor y otros directivos fueron retenidos en el edificio y estuvieron durante varias horas sin poder salir.

Trabajadores del Astillero Río Santiago afiliados al sindicato de ATE tomaron este jueves la planta ubicada en la ciudad de Ensenada, en reclamo de “insumos básicos para retomar la actividad productiva”.

 

El interventor Daniel Capdevila y otros directivos fueron retenidos en el edificio y estuvieron durante varias horas sin poder salir, hasta que ambas partes arribaron a un acuerdo que desactivó el bloqueo.

 

 

Es que por la noche, en el cierre de una jornada que estuvo marcada por la tensión, Capdevilla se comprometió a garantizar los insumos que exigían los gremialistas. También aseguró que el lunes se abrirá una reunión paritaria de la que participarán los ministros de Economía bonaerense Hernán Lacunza y de Trabajo, Marcelo Villegas, según publicó El Día.

 

 

Más temprano el clima era distinto. “En el astillero resolvimos quedarnos en la fábrica hasta que nos garanticen poder seguir trabajando, no sale nadie hasta entonces, ni siquiera los gerentes y el presidente”, habían comunicado delegados de ATE.

 

 

Esa decisión se tomó luego de los representantes de la organización gremial se reunieran con Capdevila. Según el secretario general de ATE-Ensenada, Francisco Banegas, en ese intercambio el funcionario había pedido “más tiempo para resolver temas vinculados a la provisión de materiales, que tienen paralizada la producción”.

 

La nueva escalada de tensión sobre el astillero llegó luego de dos semanas calma, tras los serios incidentes con enfrentamientos con efectivos policiales en una protesta que hicieron los trabajadores despedidos en el centro de La Plata el pasado 21 de agosto.

 

 

Por su parte, la gobernadora María Eugenia Vidal se había vuelto a referir al conflicto de Río Santiago en una entrevista televisiva que dio días atrás, en la que volvió considerar que el astillero se convirtió durante la gestión anterior en “un nido de corrupción”.

 

 

Al respecto, una causa judicial que investiga supuestos desvíos por 50 millones de pesos en beneficio de ATE Ensenada, entre otros presuntos delitos.