11 de enero, 2019

Elisa Carrió recibió a Marcos Peña en su casa

La diputada recibió al jefe de Gabinete en su chacra de Exaltación de la Cruz, donde conversaron y delinearon estrategias para las elecciones 2019.

La diputada Elisa Carrió mantuvo un encuentro con el jefe de Gabinete Marcos Peña en su casa de Exaltación de la Cruz, que los testigos señalaron como “absolutamente cordial”.

 

 

En esa reunión, que se extendió durante poco más de dos horas, Carrió y Peña se comprometieron a “trabajar para que Cambiemos se fortalezca y siga en el poder hasta 2023”, aunque ello no implique que la diputada no marque diferencias en algunos aspectos puntuales.

 

 

Peña llegó cerca de las 16, Carrió lo esperaba acompañada por Maximiliano Ferraro, el titular de la Coalición Cívica. Café y agua amenizaron la reunión, que no tenía mensajes de Lilita en sus redes hasta las 20,30.

 

 

“Estamos todos trabajando juntos. Un beso grande y feliz Navidad!!”, había sido el mensaje conciliador enviado por Carrió en las Fiestas, llamando a los seguidores de Cambiemos a tener esperanzas en este 2019 que también se prevé dificil.

 

 

“Carrió está convencida en que hay que consolidar el cambio que estamos proponiendo, a pesar de que la situación con Mauricio Macri es pública”, dijo entonces el legislador de la Ciudad de Buenos Aires por la Coalición Cívica Hernán Reyes, adelantando las reuniones de enero como factor clave para conciliar posiciones y dejar por un momento las disputas de lado, en procura del objetivo mayor que significa conservar el poder en las elecciones de octubre.

 

 

Los roces de Carrió con el presidente Macri y con otros nombres cercanos al oficialismo entonces tendrán su capítulo en este 2019, pero tanto Peña como Carrió habrían asumido que las doferencias públicas deben acotarse en la medida posible, para que la imagen que se ofrezca de Cambiemos como fuerza gobernante aliente a pensar en continuidad y no en fragmentación.

 

 

En “A Dos Voces”, Carrió dijo que todavía no estaba prevista una reunión con Macri, como forma de cerrar las heridas que dejó el 2018, e ironizó sobre el tema comparándolo con un matrimonio.

 

 

“Yo no peleo con Mauricio, cuando sé que no tengo el control de la discusión es preferible no hablar. Es como con los maridos, es preferible no hablar porque hubiese sido contraproducente para Cambiemos. Tenemos una relación así, el sabe que a veces no tengo ganas de atenderlo y lo acepta”, sostuvo.