1 de julio, 2026

La Argentina se ubica entre los países con mayor presión fiscal sobre el sector formal de la industria

La entidad expresó preocupación por la carga impositiva y su impacto en la producción y la competitividad internacional. Qué propone

En medio de los reclamos por la pérdida de competitividad, en un contexto crítico para la industria, la UIA presentó un informe que ubica a la Argentina en el primer puesto entre los países con mayor presión fiscal sobre el sector formal de la industria, en una muestra de 30 Estados. Respecto de 2023, el indicador marcó un aumento relevante.

El estudio establece una comparación con los países del G20, Sudamérica, Países Bajos, España y Suiza, que en conjunto representan el 81% del PBI mundial.

Se consideraron los 8 tributos más significativos del sistema tributario argentino: IVA, Impuesto a las Ganancias para Sociedades, Impuesto a los Débitos y Créditos, Impuesto al Patrimonio, derechos de exportación, Ingresos Brutos, tasas municipales y el Impuesto de Sellos.

La entidad, conducida por Martín Rappallini, señaló que la Argentina se ubica en el puesto 12° en términos de presión fiscal (recaudación/PBI) entre los 30 países analizados. Sin embargo, al considerar la carga tributaria sobre el sector formal, lidera el ranking con una presión del 56%, lo que implica un incremento de 6 puntos porcentuales en relación a 2023. Esto se debe a la elevada informalidad laboral.

Al presentar el informe en una conferencia de prensa, Carlos Abeledo, presidente del Departamento de Política Tributaria de la Unión Industrial, aseguró que observa una intención del equipo económico de bajar los impuestos, pero aún queda un largo camino por recorrer.

“El Gobierno nos ha dicho que en el mediano y largo plazo los beneficios impositivos del RIGI podrían extenderse al resto de la economía, una vez que la estabilización y el superávit fiscal estén consolidados”, contó el especialista, que estima que ello ocurrirá a fines de 2027 y principios de 2028.

Subrayó que “tenemos un sistema tributario regresivo, terminan pagando más impuestos las capas de menores recursos cuando consumen por el peso del IVA e Ingresos Brutos”.

A su turno, Rappallini destacó que la carga fiscal ha limitado el crecimiento y el empleo y que, en un marco de apertura económica, deja a muchas industrias fuera de la competencia global. Como dato relevante, el sector representa el 18% del PBI y genera el 28% de la recaudación y el 40% de Ganancias.

“Para nivelar la cancha, estamos pidiendo un pacto fiscal federal industrial”, agregó.

Cabe mencionar que el sector manufacturero se ubica un 10% por debajo de los niveles de 2022 y ya se perdieron 70.000 puestos de trabajo en el rubro desde mediados de 2023. Desde noviembre de 2023, desaparecieron 3.393 firmas industriales, de acuerdo a Politikon Chaco.

La principal preocupación para la mayoría de las empresas es la falta de ventas, derivada en gran medida de la caída del poder adquisitivo y de la competencia con los productos importados.

El informe indica que en el caso de Ganancias para las Sociedades, la Argentina ocupa el segundo lugar entre los países con mayor carga tributaria, con una alícuota máxima del 35% y un gravamen del 7% por dividendos. Como resultado, la carga efectiva sobre la renta empresarial asciende al 39,5%.

“De cada $100 de utilidad que tiene una empresa, $50 lo destina a pagar impuestos”, enfatizó Abeledo.

Colombia encabeza la lista, dado que la alícuota pasó del 31% al 35% por la reforma tributaria de 2022 y aplica una retención sobre dividendos del 20%.

En el ranking del Impuesto al Valor Agregado (IVA), el país se posiciona en el cuarto lugar, detrás de Brasil, Uruguay e Italia. La UIA identificó 3 problemáticas adicionales:

  • Generación estructural de saldos a favor técnicos de difícil absorción, que implican costos ocultos al inmovilizar capital de trabajo.
  • Dificultades para la devolución o acreditación de los saldos a favor técnicos originados en exportaciones. El mecanismo previsto para el recupero del crédito fiscal presenta demoras que afectan la liquidez de las empresas.
  • Demoras en la devolución de saldos de libre disponibilidad, generados por la proliferación de regímenes de retención y percepción.

La UIA resaltó que solo 4 países del relevamiento aplican el Impuesto a los Débitos y Créditos, el llamado impuesto al cheque. La Argentina se mantiene al frente del ranking de presión fiscal.

“Se impuso como un impuesto transitorio, como muleta, en 2001 y ya cumplió 25 años de vigencia. El Gobierno promete que lo va a eliminar pero supone el 7% de la recaudación, motivo por el cual pedir la derogación inmediata es casi una utopía. Proponemos que en una primera etapa se pueda utilizar como pago a cuenta de Ganancias e IVA”, afirmó Abeledo y señaló que su derogación va a desincentivar el uso de efectivo y, por ende, disminuir la informalidad.

En el caso del Impuesto al Patrimonio, si bien en 2024 se introdujeron cambios a través del REIBP (Régimen Especial de Ingreso del Impuesto sobre los Bienes Personales), que redujeron la alícuota general, la Argentina continúa encabezando la lista de los países con mayor carga tributaria en este gravamen. 

“Por efecto de este impuesto, lo que está blanco se negrea. Tiene un efecto muy nocivo en controlar la evasión”, expresó Abeledo.