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El acumulado hasta julio registra una caída del 26,8%, según el analista de política internacional Marcelo Elizondo. Fuerte incidencia de los bienes utilizados para la producción.
Las importaciones descendieron un 27,9% durante el primer semestre, en comparación con igual período de 2018, de acuerdo a un informe elaborado por el analista de política internacional Marcelo Elizondo.
En el acumulado hasta julio, en tanto, acumula una caída del 26,8%.
Las importaciones argentinas están descendiendo fuertemente como efecto de diversos factores: la persistente recesión (ésta parece ser la principal razón), el ajuste cambiario y la inestabilidad macroeconómica que difiere y posterga proyectos productivos.
Las importaciones argentinas están compuestas en gran medida por bienes utilizados para la producción: bienes de capital (inversión), insumos (bienes intermedios), energía o aún automotores que se usan como instrumento para la mejor productividad de las personas o el transporte de mercaderías.
Del total de importaciones argentinas medidas en 7 meses de 2019, los bienes de capital y las piezas y partes de ellos componen el 37% del total importado (y además los bienes intermedios representan el 34%; lo que supone que sumando ambos rubros dirigidos directamente a la producción se compone el 71% del total; al que hay que agregar la energía, de la que 2/3 se importa para la producción, y los autos, de los que se estima que la mitad está directamente referida a la movilidad vinculada a la producción).
De todos los componentes de las importaciones argentinas, el de máquinas y aparatos es el de mayor importe (o sea, el que atrae más importaciones atrae). «Se trata de un gran componente de la inversión», resaltó Elizondo.
La caída en 7 meses de las importaciones afecta en mayor medida a los vehículos (caída de 57,6%), en segundo lugar a los bienes de capital (36%) y luego a los combustibles y lubricantes (30%) y los bienes de consumo (30%).
«Por ello (porque es el principal componente, y especialmente porque incide gravemente en la inversión) un dato de preocupación al respecto es la gran caída en importaciones de bienes de capital«, destacó.
Estas compras en el exterior están dirigidas a la producción alimentando la inversión y se vinculan directamente con la capacidad productiva, la modernización tecnológica, los estándares cualitativos de la generación de bienes y servicios y la modernización económica.
Las importaciones de máquinas y aparatos sumaron solo u$s7.147 millones. Fueron otra vez el rubro de más importaciones en el total, pero con sustancial rebaja comparándola con el primer semestre de 2018.
Se trata de una suma muy inferior a los u$s9.528 millones del primer semestre de 2018. Pero, además, es la cifra más baja desde 2010.
Así, la Argentina está importando en este primer semestre máquinas, aparatos y equipos (inversión) en u$s2.381 millones menos que en el primer semestre el año anterior, y en u$s1.753 millones menos que en igual lapso de 2011. «Se trata de sustanciales reducciones de inversión vía comercio exterior receptivo para Argentina», dijo Elizondo.
Según estudios privados, la inversión total (de origen nacional y extranjero) en maquinaria y equipos cayó en los primeros 7 meses del año un 10,5%.
En julio de 2019 la inversión equivale al 17,5% del PBI. En 2018, en el registro anual, en todo el mundo la inversión representó 24,5% del producto bruto mundial, de modo que la Argentina se encuentra (desde hace no poco tiempo) exhibiendo dificultades para al menos equiparar la tasa de inversión planetaria.
«Es un muy mal dato que las importaciones totales de Argentina en 2019 serán las más bajas en los últimos 10 años (según la proyección que puede efectuarse en base a la tendencia mostrada a la fecha y a los móviles que influyen en el comportamiento futuro de las importaciones, entre los cuales están el nivel de actividad, la evolución del tipo de cambio, la estabilidad macroeconómica y las previsiones de los agentes productivos y el contexto externo)», mencionó Elizondo.
El promedio anual en los últimos diez años es de u$s17.074 millones por lo que este año las importaciones de máquinas y aparatos será u$s2.780 millones menores al promedio del decenio.
Aunque el gobierno de Javier Milei celebró que el desempleo bajó al 6,6% en el tercer trimestre, en Casa Rosada buscan soslayar que el empleo creció casi exclusivamente en el segmento del trabajo informal.
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