30 de junio, 2017

Multa récord para Google por abusar de su dominio de búsquedas

La Unión Europea sancionó al buscador con el pago de USD 2.700 millones por por favorecer sus propios productos en las consultas de compras y servicios.

La Unión Europea sancionó a Google, por aprovechar su hegemonía en el mercado de búsquedas web para privilegiar su servicio de comparación de precios -Google Shopping- y favorecer sus propios servicios por encima de los de la competencia.

 

 

La multa de 2.420 millones de euros (USD 2.708 millones) es la mayor aplicada hasta la fecha contra una sola compañía.

 

 

«La compañía debe ahora poner fin a la conducta en un plazo de 90 días o hacer frente a multas de hasta un 5% de la facturación diaria media mundial de Alphabet, la empresa matriz de Google», explica la Comisión Europea en un comunicado .

 

 

El récord de sanciones por abuso de posición dominante lo sostenía el fabricante estadounidense de microprocesadores Intel, que en 2009 recibió la orden de pagar 1.060 millones de euros.

 

 

Por su parte, Google anunció que apelará la decisión. «Estamos respetuosamente en desacuerdo con las conclusiones anunciadas hoy. Vamos a estudiar la decisión de la Comisión detalladamente y consideramos apelar», indicó Kent Walker, vicepresidente de la firma.

Antes de la sentencia, la compañía californiana había emitido un comunicado donde expresaba: «Seguimos comprometiéndonos de manera constructiva con la Comisión Europea y creemos firmemente que nuestras innovaciones en la compra online han sido buenas para los consumidores, los minoristas y la competencia».

En ese sentido, Google sostuvo que los reguladores ignoraron la competencia de los minoristas online eBay Inc. y Amazon.

Las empresas que son encontradas culpables de infringir las normas antimonopólicas de la UE pueden ser multadas con hasta un 10 por ciento de su facturación mundial, que en el caso de Google podría ser de alrededor de USD 9.000 millones de sus ventas en 2016, aunque no se esperaba que alcance ese nivel.

Esta investigación se remonta a 2010, cuando los grupos estadounidenses Microsoft y TripAdvisor denunciaron a Google ante Bruselas.

Siguiendo esa línea, la UE tiene abiertos otros dos casos de competencia contra Google, uno sobre su plataforma publicitaria AdSense y otro por su sistema operativo Android.

 

 

 

Sin embargo, Google ha rechazado las acusaciones a lo largo de los años, argumentaando que su posición dominante era el resultado de la elección de los usuarios , que tenían a su disposición otros buscadores, y que trataba a todos los resultados por igual.