11 de octubre, 2017

Madrid intervendrá Cataluña si no hay una salida a la crisis en los próximos días

La crisis institucional en España acaba de ganar nueve días pata encontrar una solución. El plazo límite será el 20 de Octubre.

Si para entonces no hay una solución y “un retorno a la legalidad”, el gobierno español intervendrá en Cataluña para “terminar con una insostenible situación de confusión”.

 

Así figura en el requerimiento que el presidente Mariano Rajoy envió al gobierno independentista catalán.

 

En ese documento le plantea dos cuestiones. La primera, le reclama que aclare si ayer declaró o no la independencia. Para responder -ya que están teniendo bastantes problemas para hacerlo- le da plazo hasta el 16 de Octubre.

 

En caso de que la respuesta fuera afirmativa, le otorga plazo hasta el 19 para que “retorne a legalidad”.

 

La cuestión será presentada por Rajoy en la sesión del Congreso de los Diputados que está transcurriendo en estos momentos.

 

Si el requerimiento no se atiende, Rajoy anticipa que se adoptarán las medidas que tengan amparo bajo el articulo 155 de la Constitución, que prevé la intervención o la suspensión de la autonomia.

 

Rajoy cuenta con el apoyo mayoritario del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) y de Ciudadanos. Aunque cada uno de ellos, con sus matices.

 

Durante la jornada se acordó también establecer mecanismos para iniciar el estudio de una posible reforma de la Constitución.

 

” ¿ Quieren diálogo? ¿Qué mayor diálogo que discutir y debatir lo que es nuestra máxima carta de ordenamiento?”, dijo el líder socialista Pedro Sánchez.

 

Es tal la incomodidad en el bloque independentista catalán que, hace unos momentos, al abordar la posible respuesta al requerimiento de clarificación sobre la confusa sesión de ayer, uno de los diputados de Izquierda Republicana Catalana dio la más ocurrente de las respuestas.

 

“Ayer, en el Parlamento Catalán, ocurrió lo que ocurrió”, dijo Joan Tardá.

 

Qué dijo el presidente catalán

 

Ayer, el gobierno de Cataluña encontró una fórmula de compromiso para declarar la independencia. Carles Puigdemont, presidente de la Generalitat, declaró la independencia, pero en el mismo discurso pidió su “inmediata suspensión” para abrir una etapa de negociación para el desenganche con España, con el anhelo de la Unión Europea “se implique” en el proceso y lo reconozca.

 

Así, Puigdemont generó una gran confusión, que muchos leyeron como una clara intención de ganar tiempo para prolongar la ilusión de los catalanes que lo apoyan, pero sortear las consecuencias penales que se derivaban de la rebelión ante España.